sábado, 20 de marzo de 2010

Las Ciudades Estelares Mayas





Los mayas históricos observaron con detenimiento los movimientos de los astros celestes y se percataron que eran cíclicos. La posición de la Luna y del Sol coincidían con eventos de la Naturaleza, por ejemplo, en estos días celebraremos el equinoccio y al mismo tiempo el inicio de la Primavera, para los mayas históricos la primavera significaba no solamente el comienzo de la florescencia de los árboles y el retorno de la época de calores sino también la apertura de los trabajos propios del desmonte y la quema de la vegetación para obtener un poco de "fertilizante" natural y sembrar maíz, grano que dio sustento a la Civilización Maya y hoy en día es la base de nuestra alimentación.

Las posiciones de los astros determinaban las actividades humanas en todos los ámbitos, el económico, el militar, el social y el religioso. La Entidad Divina "Xux-Ek" era identificada con Venus, y las Guerras Mayas estuvieron condicionadas a sus apariciones y desapariciones en el horizonte, tanto al alba como al crepúsculo. El símbolo de la guerra  entre los mayas representa a Venus que está bañando de sangre al emblema de la ciudad vencida y en jeroglíficos mayas, cuando se escribe que una ciudad fue conquistada, se dice que fue "Hachada" y el pueblo derrotado, decía que habían perdido su Pedernal y su Escudo... es decir, las armas de la guerra.

                                       Palenque, Templo de la Cruz

En la ciudad maya de Palenque, Chiapas, el ahau (rey) Kinich Kan B'alam (hijo del famoso Pakal) mandó construir tres bellísimos templos y cuando fueron terminados, no se inauguraron inmediatamente sino que esperaron a que existiera un alineamiento entre Júpiter y Saturno para que entonces el engranaje del movimiento de los astros celestes fuera propicio y las entidades divinas --en forma de planetas-- pudieran estar presentes durante la inauguración de sus templos. Podemos decir que bautizaban los monumentos, les daban nombre hasta a las escaleras y es que nombrando las cosas es como los seres humanos tomamos control sobre ellas.

Para los mayas de la antigüedad, las estrellas y los planetas eran entidades divinas que participaban como actores en los eventos humanos, su aparición o ausencia determinaba las actividades de nuestros ancestros, por ello decidieron alinear sus monumentos con los movimientos celestes y lograron verdaderos espectáculos divinos como el descenso de la Serpiente de Luz en la balaustrada Norte de la Pirámide de Kukulkán, fenómeno que acontece durante los atardeceres de los equinoccios. 



Una vez que la famosa Serpiente de Luz ha tocado tierra, prosigue su camino hacia el Gran Cenote y el Sac Beh (Camino Blanco que conduce hacia el cuerpo de agua subterráneo), representa así mismo a una serpiente por ello es ondulado y zigzaguea; de manera ritual, la serpiente de luz descendía también al Cenote Sagrado para visitar a la Entidad Divina Chak Xib Chaac, garante de las lluvias y por lo tanto, buenas cosechas. El encuentro de estos personajes divinos mayas en el Cenote significaba que se unían los tres planos de la existencia maya, el cielo, la tierra y el submundo (Xibalbá), las creencias han evolucionado pero la Serpiente de Luz todavía atraviesa las tres realidades mayas y luego regresa al Cielo.  

En otras ciudades de Mesomérica existen fenómenos de alineamientos arquitectónicos con el Sol y los Planetas igualmente importantes y en Tulum, acontece un extraordinario espectáculo astronómico que aún no es muy conocido. Los muros de los templos que ven al mar --por donde sale el Sol--, cuentan con uno o dos pequeños orificios que fueron colocados estratégicamente para que en ciertos días del año, cuando el Astro Rey emerge del horizonte, su luz ilumine por algunos instantes las habitaciones de los templos y luego vuelvan a permanecer en la penumbra por varios meses. Este evento arqueoastronómico fue constatado por vez primera por el ex-custodio de Tulum Don Milo, quien por más de dos décadas vivió en Tulum y fue él quien dio a conocer al mundo este fenómeno arqueoastronómico. 



En los Soles y en las Lunas del Mundo Maya, la oscuridad y la sombra formaban una "unidad". Los movimientos de las estrellas, la Luna y los Planetas fueron observados con detenimiento y medidos con precisión pero nuestros mayores nunca supieron que la Tierra es redonda, para ellos era más bien rectangular; ni tampoco se enteraron que los seres humanos y las estrellas estamos constituidos por los mismos átomos; sin embargo, conocieron con extrema exactitud los movimientos celestes y por ello contaron con calendarios precisos que les permitieron vivir en armonía con esos movimientos que provocan luces y sombras. 

En los tiempos de los Mayas Históricos, los movimientos en el cielo determinaban la construcción de las habitaciones y templos, fueron épocas en las que las sombras danzaban al compás de las llamas y de las estrellas... más tarde, se apagaron los fuegos y nunca más se miró al cielo, algunos siglos después apareció la luz eléctrica y desde entonces las sombras fueron condenadas a mantenerse quietas; sin embargo, conocer que los mayas alineaban sus monumentos y habitaciones hacia el cielo, nos permite recordar que afuera de nuestras cuatro paredes: hay un universo en movimiento pletórico de luces y sombras...


Dentro del Programa de Conferencias Mundo Maya (Cancún), esta semana dictaré la conferencia "Las Ciudades Estelares Mayas" en tres espacios culturales: El Lunes 22 a las 15:00 hrs en el Teatro 8 de Octubre (Av. Tulum, junto a Bomberos) y ese mismo día a las 19:15 hrs. en el Instituto de Capacitación y Calidad (ICCAL) Av. Nader No. 8  (es preciso reservar al 8 87 89 29) y el Viernes 24 de Marzo a las 20:00 hrs en la Casa de la Cultura de Puerto Morelos, la Entrada es Libre como libres nos hace el conocimiento. "La Cultura como opción porque es riqueza al alcance de todos y además, nunca se devalúa..."




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